
Kon-Tiki: la historia del noruego loco que retó a la historia
Una convicción, un desafío y una aventura. El ser humano no necesita más que eso para tentar al destino y abordar sus sueños. Puede ser desaconsejable, puede ser peligroso, pero ese cosquilleo, ese palpito que sentimos ante un reto definitivo es demasiado seductor para negarlo.